Crónica

Lo que nadie te dice sobre las visas working holiday

por Santiago
Migrar a un país desarrollado tiene su lado esperanzador y su lado desafiante. La gran mayoría de latinoamericanos que están llegando a Europa lo hacen a través de las visas working holiday, un permiso para trabajar en el país durante un año. Ni un solo día más.

Las visas working holiday son permisos de estadía y trabajo para menores de treinta años. Algunos de los países que tienen convenio con Argentina y Chile son: Irlanda, Alemania, Australia, Francia, Dinamarca y Suecia.

¿Qué posibilitan las visas working holiday?

Por un lado te permiten viajar y trabajar en Europa, es decir, poder pagarte lo que invertiste en el pasaje de ida y recorrer con el dinero ganado en tu empleo en blanco. 

Por el otro, no te permite extender la estadía, ni trabajar en otro país que no sea el que te dio la visa. No existe ningún tipo de acompañamiento para los migrantes para que se integren en la cultura local, ni para que aprendan el idioma, ni para que se inserten en el mundo del trabajo calificado.

Razones para emigrar

Este es el contexto en el que se desarrolla la historia de Rocío, que emigró desde Argentina a Alemania para cumplir el sueño de trabajar como directora de proyectos audiovisuales en Europa. 

“Yo salía hacía 6 años con un novio que se ganó una beca para estudiar ingeniería electrónica en Berlín, yo había sacado pasaje para ir a visitarlo allá. Yo viajaba en diciembre para pasar las fiestas juntos. Y en noviembre, antes de viajar, me dice: —mirá, yo estoy confundido, mejor no vengas. Y yo —la puta que te parió tengo un pasaje, todos mis ahorros cambiados a euros en mi casa, ¿Me estás cargando?. Ya había pedido vacaciones sin goce de sueldo. Crisis, caos, fue muy duro porque cortamos por skype, ni siquiera el loco tenía la capacidad de decírmelo a la cara.”

Experiencia en Berlín

A veces viajar te abre la cabeza, pero a patadas. Rocío se tuvo que enfrentar al drama de aterrizar en otro país, sin contactos, sin amigos, con un permiso a corto plazo de un año que te permite proyectar poco. En ese contexto los trabajos que te esperan son de un tipo bien definido: limpieza en casas, moza en bares y restaurantes. 

“Alemania fue un cachetazo a nivel laboral. Nunca en mi vida pensé que iba a estar haciendo ese tipo de laburos. Me daba una vergüenza terrible decirle a mis viejos que estaba limpiando inodoros en un bar pero a la vez me daba orgullo decir: —loco, mirá, puedo hacer cualquier cosa. Mi familia fue siempre exigente y a veces llamar a mi madre era como una tortura porque me decía: —¿Qué estás haciendo?, si tenés un título, un master. Un poco desafiar eso me divertía, pero cuando lo novedoso pasa a ser un tedio cotidiano te querés matar y cuando empieza a calar profundo decís —¿Que mierda estoy haciendo de mi vida acá?”.

Hay lugares de subalternidad reservados para trabajadores de otros países. Y uno se inserta sobre las experiencias aprendidas por los compatriotas anteriores que te pueden recomendar trabajos del mismo entorno. Romper esas esferas para entrar en otras de más profesionalización requiere de un esfuerzo y suerte individual, de la capacidad de relacionarte con profesionales de tu entorno.  

¿Vale la pena el esfuerzo?

A pesar de todo, a veces sale bien.

“Conocí gente muy piola haciendo un seminario de danza y cámara en el 2017 y gracias a eso hicimos una hermandad. Somos un grupo de 4 mujeres que nos dedicamos a hacer proyectos creativos. Foto, video, instalación. Y quiero volver a meterle fichas a eso porque conocí una amiga, Laura, que es una artista zarpada y aprendo bocha de ella. Está haciendo unos documentales locos y proyectos increíbles en Berlín. Lau es mi cable a la profesión.”

“Antes de irme ahora en febrero les dejé una carta a mis viejos porque siempre está ahí esa chicana de los padres que te dicen: “Y… hay que volver”, básicamente decía: “Gracias por todo estoy muy orgullosa de ser su hija pero no me arrepiento de nada de lo que hice y si tuviese que elegir viajar y quedarme en bolas, que me rompan el corazón, quedarme sin plata, laburar de lo que venga, lo haría de nuevo”.

Más información sobre visas working holiday

Los que estén interesados en saber más sobre el tema pueden entrar en este link para tener una visión apologética e instrumental sobre cómo acceder a este tipo de visas, formularios, etc.

En este otro link pueden ver una visión un poco más crítica sobre lo que sucede en este tipo de viajes.